Solicitud de Mediación a la Corona en el conflicto surgido entre el ciudadano y el Juez

Si ha cubierto los anteriores trámites indicados sin resultado, procede pedir ahora la mediación de la Corona, porque la Justicia se administra en nombre del Rey -art.117.1CE- y es por tanto el Monarca el responsable máximo de que esta funcione, habiendo incluso jurado el mismo guardar la Constitución y las leyes y hacer que los demás las guarden.

Hágale saber en el escrito que no se respetan los valores superiores que proclama el artículo 1.1 de nuestra Carta Magna, porque ni somos iguales ante los jueces ya que siguen subsistiendo esos tratos de favor que marcan las diferencias entre los justiciables ni tampoco tenemos la Justicia esperada al continuar esta obedeciendo, no a los dictados de la Ley sino a las apetencias de quienes la administran.

Recuérdele igualmente que durante la dictadura también dijeron nuestros Tribunales que España era un Estado de Derecho en donde no había represiones ni persecuciónes-Sentencias del Tribunal Supremo de 28/6/1968, 23/1/1969, 13/10/1970…-, que se respetaban los derechos humanos-SSTS de 29/10/1969, 28/11/1969, 6/10/1970…- y hasta que no se practicaba la tortura-SSTS 30/9/1970, 6/11/1970, 20/1/1973…-.

Y apórtele toda la documentación que demuestre el calvario que lleva padecido como consecuencia del conflicto surgido con el Poder Judicial y el fracaso de todos sus intentos hechos para reconducir la situación a la legalidad, porque lejos del sometimiento de nuetra Magistratura al imperio de la Ley solo vio en sus integrantes arbitrariedad, lo que justifica que le pida esa labor de mediación que como Jefe del Estado debe realizar.

Aclare en su escrito que no debe dársele traslado del mismo al Ministerio de Justicia o al del Interior-lo han hecho en otras ocasiones para que estudien el caso-, porque ambos Ministerios van a contestar que no pueden, como Poder Ejecutivo que son, intervenir en actuaciones de otro Poder, el Judicial .

Y si la Corona se negase a atender su solicitud de mediación, no se desanime. Simplemente prepárese para el siguiente paso a dar y que será el de poner en conocimiento de los Tribunales e Instituciones internacionales, el deterioro que sufre nuestra Justicia porque, no lo olvide, debemos dejar a las próximas generaciones un país diferente al que nos legaron.