Presentación

Háblenos de injusticias y de quienes las cometieron. También de ataques a la independencia judicial. Lo necesitamos para seguir mostrando en foros nacionales e internacionales la justicia que tenemos y la legítima reivindicación de esta Fundación, que aspira a esa otra Justicia que merecemos tener.

Luis Bertelli
Presidente

Jueces a Juicio (Jurado Popular) Introducción 1ª Parte


INTRODUCCION (1ª Parte)

Se cumplen treinta años desde que la Constitución nos prometiera dejar atrás esa España negra productora de desigualdades y de injusticias y va siendo  hora  de reconocer que nos engañaron asegurándonos transparencia y Justicia, que hemos perdido la ilusión y que aceptamos resignados que continúe ese distinto trato de los jueces en función de lo que somos, de lo que tenemos -verás como no protestan seguro dijeron-.
-¿Estás insinuando que la Justicia es…?
-Lo que los jueces quieren que sea.
-Pero se les puede denunciar…
-No sirve para nada porque se juzgan entre ellos  y rechazan prácticamente todas las querellas que se presentan. A veces hasta los miembros del Tribunal y el juez denunciado  pertenecen a una misma Asociación, son amigos.
-¡Eso no puede ser! ¡En democracia nadie es irresponsable!
-Nuestros jueces si lo son. Y  lo peor es su prepotencia, convencidos de que hagan lo que hagan jamás les pasará nada. Y la desesperación que  supone  acudir a la Justicia denunciando  abusos de poder y encontrar más abusos.
-¡Defenderte de la Justicia! Algo hay que hacer…
-Llevar nosotros a juicio a los jueces, emitiendo el veredicto por internet.
-¿Votando los ciudadanos si han de ser condenados o no por lo que hicieron?
-Si, formaremos entre todos el Jurado Popular que los juzgue. Haremos pública la denuncia en internet, permitiremos que el juez se defienda y después  decidiremos con nuestra  votación si  es culpable o inocente.
¿Cómo va a escribirse el libro?
-En estrecha colaboración con cuantos deseen contar las injusticias que padecieron. Cada capítulo juzgará la conducta de un juez, mostrará  las denuncias interpuestas contra  intocables de la dictadura que lo siguen siendo en democracia, recogerá las opiniones que nos lleguen sobre la Justicia que merecemos tener y  expondrá las represalias del Poder Judicial.
-¿Aceptarán los jueces que nosotros les juzguemos?
-No tienen más remedio. Somos el pueblo soberano, lo máximo. Ya lo dijo el político Alexander Hamilton en el Federalista. Negarlo es tanto como admitir que el servidor manda más que el amo, que el mandatario es superior al mandante o que los representantes del pueblo están por encima del propio pueblo.
-El objetivo  es…
-Acabar con la impunidad judicial. En la anterior legislatura el PSOE incluyó en su programa electoral la creación de un Jurado Popular para juzgar a los jueces. No lo hizo y vamos a demostrar la falta que hace si se quiere terminar con esa doble vara de medir que existe en la Justicia - Cardenal Tarancón-, en función de quienes sean los justiciables.
 -Juzgar la prevaricación judicial es muy difícil.
-Eso lo  dicen naturalmente los jueces, pero no hay nada más sencillo.
-Como el lenguaje jurídico tiene diferentes interpretaciones…
-¡Y los ciudadanos no entendemos de injusticias! Prevaricar es dictar una resolución injusta, contraria a las leyes.
-Y con conocimiento de que es injusta.
-Eso es. Y todos sabemos cuando sus resoluciones son irrazonables, arbitrarias, indefendibles, por no ajustarse al Ordenamiento Jurídico sino a su capricho personal. Verás que bien lo entenderá este Jurado que ponemos en marcha.
-Su control  es además necesario en un Estado de Derecho.
-Completamente necesario. Controlamos a los gobernantes con nuestros votos y tenemos el mismo derecho -más bien la obligación-, de fiscalizar lo que hacen los jueces.
-¿Es  el momento oportuno para esta iniciativa?
-Entiendo que si. Hace tiempo que hemos tocado fondo y se vislumbra un nuevo Renacimiento.   Todos coincidimos en que no hay Justicia, que seguimos perdiendo  los de siempre, los de abajo, los que no tenemos fácil acceso al juez.  
-¿Cambiaría la situación  un Jurado Popular que juzgue a los jueces?
-Naturalmente, ya que cada vez que uno de nuestros influyentes o poderosos se les acercaran para pedirles un favor,  se verían obligados a decirles: “es que si te ayudo a ti, detrás me espera esta gente”.
-Y esta gente somos nosotros.
-En efecto. Un Jurado que no entendería esos tratos de favor  ni a los jueces que se dejan  fácilmente corromper, envenenando la Justicia.
-Será un revulsivo para cuantos nos sentimos tan frustrados…
-Algo hay que hacer que nos devuelva la ilusión o  como dijera Julián Marías,  que nos lleve a una España en la que dé ganas de vivir y salir de esta otra España en la cual solo nos queda aguantarnos.
-Pero nosotros somos las víctimas, lo que nos autoriza a exigir a los que detentan el poder  que arreglen la Justicia.

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Razones por las que se pone anticipadamente fin al libro

“Jueces a Juicio (Jurado Popular)”

Acabo de ver que por vuestra cuenta y a pesar de mi negativa a ello iniciáis una segunda versión del libro jueces a juicio, colocando parte de lo que ya llevo escrito.

No estoy de acuerdo porque vuelvo a insistiros en que dado lo delicado del tema, tengo necesidad de controlar a cuantos envíen sus opiniones e injusticias, por cuanto no es un proyecto a realizarse desde el insulto ni por personas que desconozcan el estrecho cauce por el que nos permite circular la Ley en un Estado de Derecho.

Mi idea de llevar a los jueces a juicio a través del libro “Jueces a juicio (Jurado Popular)”  se sostenía como sabéis desde el más absoluto respeto al Poder Judicial y con el máximo conocimiento jurídico, para evitar cualquier daño a terceros y todo posible error. Por eso se decidió que fuese yo -y así llegó también a aprobarlo Fundación Jurei (Justicia Responsable e Independiente)-, el encargado de escribir el libro y desarrollar este proyecto en internet, encomendándose a otros la tarea de difundirlo, hablar con los medios de comunicación y con los representantes de nuestras Instituciones.

No pudo ser y doy por finalizada mi labor liberándome de toda responsabilidad por cuanto se escriba y coloque en vuestra página. Suerte y un saludo, Luis Bertelli.

Quedamos a la espera de ver si se resuelve esta situación para seguir con el proyecto.

Haga clic aquí para leer el libro

La Justicia ha muerto ¡Viva la Justicia!


Escribo en una ciudad muerta, Madrid, capital de un país muerto, España. Durante el largo periodo que estuvimos en coma vegetativo, apreciamos que nuestros jueces, incapaces de luchar por su independencia, aceptaron formar parte de esa Justicia que como la víbora, siempre muerde el pie descalzo -Monseñor Romero-, lo que supuso el exterminio de todos nosotros al faltarnos el aire  (los derechos y libertades fundamentales que la Constitución de 1978 nos garantizaba).

Antes estuvieron también muertos Alemania, Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos…al anunciar los socialistas -con el apoyo entusiasta de los conservadores-, que la perfecta estructura que sostiene al Estado de Derecho, la división de poderes, era: “una vieja y destartalada carroza”, lo que se tradujo en un alarmante aumento de las facultades discrecionales de la Administración sobre la vida, honra y hacienda de esos ciudadanos. La libertad significaba que las personas comprasen más automóviles y gozasen de más vacaciones -Dwight Waldo-,  recomendándose según Roscoe Pound, huir de los Tribunales y confiar en los poderes arbitrarios del Gobierno. Estos países tuvieron la suerte de contar con intelectuales que vivieron la experiencia de regímenes totalitarios, que avisaron -y fueron escuchados-, que solo lograrían sobrevivir si se mantenían los Tribunales independientes (Radbruch en Alemania, Ripert en Francia, Allen en Gran Bretaña…), consiguiéndose in extremis su reanimación, gracias a tales esfuerzos que culminaron en la famosa declaración de Atenas de 1955: “Los jueces se atendrán al imperio de la ley, que harán respetar sin dejarse intimidar por el temor ni seducir por el halago, resistiendo cualquier intromisión del poder público que atente contra su independencia”.

En España desgraciadamente ese movimiento reanimador nos pilló inmersos en el franquismo, con una Magistratura en “vigorosa colaboración con el régimen” -Ministro de Justicia Eduardo Aunós- y ya en democracia, nadie frenó a Alfonso Guerra cuando, en línea con lo  apuntado, señaló: “Montesquieu ha muerto”, ni tampoco se cuidó de resaltar la importantísima diferencia que existe entre Administración de Justicia y Poder Judicial como nuestra Constitución de 1978 acordó llamarle -“todo un mundo en el concepto de Estado” según dijera en su día Azaña-. No pudo ser y sucumbimos todos, deslumbrados por el estado de bienestar y resignados ante la pasividad de nuestros jueces a la hora de reivindicar su plena autonomía frente a los demás poderes, viéndose invadida la Magistratura y el Consejo General del Poder Judicial por personas ajenas a la carrera judicial y sin contar con el apoyo de una Abogacía que mantiene aún el bozal de la dictadura, a cambio de favores.

Mañana 21 de octubre de 2008 hay anunciado un acto de protesta de jueces y secretarios. Puede que sea esta nuestra reanimación, la que nos impida acabar como fantasmas transitando por las ciudades y pueblos inermes de esta España muerta, negándonos a aceptar que nos quitó la vida una Justicia que no fue como la Constitución de 1978 quiso que fuera. Enhorabuena a los rebeldes. La Justicia ha muerto ¡Viva la Justicia!

Luis Bertelli
Presidente de Fundación Jurei (Justicia Responsable e Independiente)

Novedades en torno a la recusación


 Añadir al Consejo Legal “Pongamos fin al tabú de la recusación”

Una reciente Sentencia del Tribunal Constitucional -la nº 60/2008, de 26 de mayo- ponente el Magistrado Don Pascual Sala Sánchez, ha vuelto a señalar en su Fundamento Jurídico tercero que las causas de recusación por la falta de imparcialidad: “han de fundarse en causas tasadas e interpretadas restrictivamente sin posibilidad de aplicaciones extensivas o analógicas”.
Consideramos que la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos no acepta una lista o elenco de causas tasadas, bastando para plantear una recusación el temor a que un órgano judicial no sea imparcial y acreditar que dicho temor está objetivamente justificado. Pueden consultarse las SSTEDH de 25 de febrero de 1997, Findlay contra Reino Unido o la de 8 de febrero de 2000, que recuerda la anterior.
Aconsejamos en todos los casos en los que Jueces o Magistrados asuman funciones de parte o muestren una clara toma de partido hacia alguno de los litigantes, hacer uso de la recusación por la quiebra del derecho fundamental a un Tribunal imparcial -art. 24.2 CE y 6.1 CEDH- y tras desarrollar esta tesis expuesta ante el Tribunal Constitucional, acudir al Tribunal de Estrasburgo si es rechazado el amparo.

A la Justicia por la unión


Decía Antonio Machado que por mucho que un hombre valga nunca alcanzará valor más alto que el de ser hombre, a lo que puede añadirse que por muy bajo que este descienda nunca perderá su dignidad, pero reivindicarla resulta desolador porque ya no creemos a cuantos dicen afectarles el grito de las víctimas y el silencio de los débiles, teóricos moralizantes que usan el Derecho y la retórica para encumbrarse a costa de la desesperación y la muerte de los marginados del mundo. Leer el resto del artículo »

Resumen de la situación actual de la Justicia española


Que FUNDACIÓN JUREI (Justicia Responsable e Independiente, justicia.pueblo@gmail.com,) está exponiendo ante Organis­mos internacionales, por no querer ser reparada en España.

1ª) No tenemos una Justicia responsable ni independiente, razón por la que se ha constituido esta Fundación que aspira a lograr esa Justicia que merecemos tener en un Estado que se dice “de Derecho”, pues sólo existe un Poder -el ejecutivo1-, que ha absorbido a los otros dos poderes y, como antaño aconteciera, el Poder Judicial2 acepta resignado su falta de independencia a cambio del privilegio de su inmunidad.
Todo el quehacer jurisdiccional está rodeado del mayor oscurantismo y secretismo que imaginarse pueda, en contra de la transparencia y publicidad exigida por la Constitución y las leyes para sus actuaciones. Existe una barrera infranqueable que impide conocer cómo se efectúan los repartos de los asuntos y se adjudican las ponencias3. Tampoco es factible llegar a saber los motivos de abstención4 o recusación5 que hacen inhábil a un juez. Estas circunstancias conducen a que los procesos puedan estar resueltos a favor de una de las partes antes de su inicio (no cabe mayor depravación), por primar intereses espurios y no las razones del otro litigante que ni siquiera imagina la falta de imparcialidad de ese Juez o Tribunal que dirime su juicio. Leer el resto del artículo »

Amigos queridos de este respetado espacio virtual


Quiero a través de este blog comunicar la tristeza que me invade…
El domingo (16 de diciembre) pasado a la mañana temprano mi madre fue atropellada por un automóvil que circulaba a excesiva velocidad.
La arrastró casi 30 metros, estrellando su cabeza en el parabrisas, el cual rompió impactando contra el pavimento, donde recién ahí, este Sr., por no decir asesino, frenó.
Mi madre volvía de hacer las compras y estaba en la esquina de su casa. Leer el resto del artículo »