Razón de ser
En la dictadura se pidió a los jueces: una colaboración persistente y vigorosa con el régimen imperante -palabras del Ministro de Justicia Eduardo Aunós en el discurso de apertura de los Tribunales de 1943- y hoy seguimos exactamente igual. Esa falta de independencia de los jueces del Franquismo se vio compensada con la ausencia de toda responsabilidad sin que un solo juez resultase condenado por prevaricación. Transcurridos más de 30 años desde el fin de esa dictadura nada cambió.
Durante mucho tiempo nos embargó la impotencia por las miles de resoluciones judiciales injustas que venían dictándose sin que valiera para nada exigir responsabilidad a sus autores, sufriéndose idéntica frustración al ver perseguidos y relegados al ostracismo a jueces valiosísimos por ser íntegros e independientes. Hoy se siente algo mucho peor: la vergüenza de formar parte de una sociedad en cuyo nombre el Poder Judicial viene impunemente condenando a tantos conciudadanos inocentes y no aceptamos ya más que se siga impartiendo una justicia que el pueblo soberano en modo alguno permite.
Si como dice nuestra Constitución la Justicia emana del conjunto social, desde esta página Fundación Jurei (Justicia responsable e independiente), intentará conectar con todos los que queremos legar a las próximas generaciones la Justicia que a nosotros nos está siendo negada. Únase a nosotros. Aquí no hay connotaciones políticas ni religiosas, tampoco cuotas ni imposiciones. Somos como un tren, sin importar si vamos en la locomotora o en el vagón de cola, solo que marchamos en la dirección acertada hacia el destino por todos deseado: La Justicia que ponga fin a tanta desigualdad de trato.